El asesinato de Pitágoras

El asesinato de Pitágoras, Marcos Chicot
Maravilloso periplo a un tiempo en el que Chicot explica a la perfección cómo era la vida en las comunidades pitagóricas, cómo era la vida en las ciudades griegas y cómo se estructuraba la sociedad en ese tiempo. Y también cómo se mataba y conspiraba en la Grecia de entonces.

A Marcos Chicot lo tenía pendiente desde hace varios meses, cuando recibí la llamada de mi querida progenitora haciéndome un repaso sobre este autor que en ese momento acababa de ser finalista del Premio Planeta con El asesinato de Sócrates.

Dando un vuelta por mi rincón favorito en busca de algo que leer me encontré con El asesinato de Pitágoras y se fue conmigo a casa para iniciar un viaje de lo más interesante hasta la antigua Grecia.

Maravilloso periplo a un tiempo en el que Chicot explica a la perfección cómo era la vida en las comunidades pitagóricas, cómo era la vida en las ciudades griegas y cómo se estructuraba la sociedad en ese tiempo. Y también cómo se mataba y conspiraba en la Grecia de entonces.

Al grano, el libro parte de un supuesto inventado por Chicot como es la decisión que toma Pitágoras de elegir un sucesor para su comunidad en vista de que se va haciendo mayor y alguien tendrá que seguir gestionando el tema cuando falte. La elección del sucesor implica tener un poder increíble sobre la propia comunidad y sobre otras ciudades en las que la filosofía de vida y de conocimientos pitagóricos forman parte de la esencia misma de la política de esas ciudades.

Si Pitágoras pensaba que el problema mayor era saber cuál de sus más allegados discípulos resultará el idóneo para el puesto se va a quedar de piedra. Aquí empiezan a morir malamente uno tras otro y Pitágoras no ve otra solución que llamar a Akenón, investigador originario de Egipto, para que haga de poli y descubra al asesino.

Los asesinatos son la excusa de Chicot para presentarnos la Grecia de entonces, para hablarnos de matemáticas y para dar luz sobre la figura de Pitágoras y para llevarnos de viaje a través de este thriller. Una cosa buena: te acabas enterando de la importancia del número ∏ (hay un párrafo en concreto que te lo explica estupendamente si sabes un poco de matemáticas, si no controlas mucho de números, te quedas así como de un aire)

Además de morirse gente, de aprender de matemáticas y de la comunidad pitagórica, Chicot mete amor en el libro, que es bien porque a todos nos gusta que haya un poquito de amor del bueno para no perder la esperanza en la Humanidad. Ariadna, hija de Pitágoras, ayudará a Akenón (¿o es al revés?) en la búsqueda de la mente perversa que ha decidido acabar con el sueño de sociedad creado por Pitágoras.

¿Quieres más? Léete el libro.

El asesinato de Pitágoras. Marcos Chicot. Duomo Ediciones,2015