El libro del cementerio

Aquí está otra vez un autor que, con perdón de los devotos, me engancha desde la primera línea salvo con American Gods (no consigo avanzar con él, imposible).

El libro del cementerio se lee con calma, porque en este caso tenemos que seguir los pasos de Nadie, un pequeño que vive en un cementerio, el único lugar donde los espectros pueden mantenerlo a salvo. Así, a lo largo de cada capítulo, somos testigos de cómo Nadie va creciendo, cómo lo imposible parece plenamente real a través de la pluma de Neil Gaiman.

Es un recorrido por mitos, leyendas, historia mezclada con fabulaciones, aventuras y el despertar a la vida de un niño que es buscado con ahínco por seres malignos que quieren acabar con él.

No es un libro de terror, es un libro que habla de cómo enfocamos la vida para construir nuestra propia historia.

Al igual que en El océano al final del camino, Gaiman escoge a un niño para contarnos una de sus historias en las que lo irreal se mezcla con lo tangible.

¿Sobrevivirá Nadie Owens a las fuerzas que buscan acabar con él?