El Prisma Negro (El portador de la luz I)

El Prisma Negro. Brent Weeks. Plaza & Janés.

Con este libro comienza una de las series que más me han enganchado (sigo esperando a que llegue el último libro a España, madre mía qué tensión esta espera).

Gavin Guile es el Prisma, lo que viene siendo un señor que tiene mucho poder, que está requete (o así me lo imagino yo) pero que vive como quien tiene algo que ocultara que le hace sufrir mucho. Todo el rato.

El Prisma, a pesar de su crisis interior, se lo pasa pipa porque tiene un súper poder: convierte la luz en materia. Sí, así, como te lo cuento. Ve un rayo de luz y lo descompone en cosas que le sirven para todo. Que si te hago una espadita, que si una barca para surcar los mares…Pero claro, necesitamos un elemento discordante que sea punto de inflexión para que la trama se desarrolle. Y aquí aparece el elemento: un hijo. Podía haber salido al padre y ser un habilidoso, pero no, el muchacho es torpe como él solo y eso molesta al súper papá, que es perfecto y flipa mucho con la criatura.

Obviamente hay una chica, que es un poquito borde porque también tiene trauma pero en el fondo tiene buen corazón.

El Prisma Guile calcula que le quedarán unos pocos años de vida en los que tiene que completar muchas tareas. Resulta que cuando se convirtió en Prisma hizo una lista de cosas»to-do» que es la que hacemos todos en enero mientras nos comemos las uvas. La lista es un tanto compleja y no os la voy a desvelar porque se pierde la gracia de leer el libro pero vamos que el tipo va justito de tiempo.

Los malos.

¿Es malo el que hace el mal a sabiendas o el que lo hace por evitar un mal mayor? He aquí la gran pregunta que te asaltará en un momento dado de la lectura. Hay malos porque tiene que haberlos, pero es posible que los buenos lo sean porque tienen algo que arreglar…

El prisma negro
El Prisma Negro. Brent Weeks. Plaza & Janés.