Nuncanoche, de Jay Kristoff

No hay sombra sin su luz, en Nuncanoche es posible que la oscuridad no sea lo peor que te puedes encontrar...
No hay sombra sin su luz, en Nuncanoche es posible que la oscuridad no sea lo peor que te puedes encontrar…

Este libro, el primero que tengo en mis manos de Jay Kristoff, es pura delicadeza y crueldad a partes iguales. Mia Corvere, la protagonista principal de Nuncanoche, es un ser al que igual le coges cariño porque sabes que el mundo la ha hecho así, como miedo por ver que será capaz de cualquier cosa para cobrarse su venganza.

Si eres de los que no puede dormir si queda una rendijita en las persianas o la luz del despertador perturba tu paz, en este mundo no podrías vivir, porque Nuncanoche es el estado de esta tierra en la que se mueve la pequeña Mia Corvere.

Mia se entiende con la noche, se crece en una oscuridad que la protege y condena a partes iguales. Tras ver cómo asesinaban a su padre y encerraban a su madre y a su hermano, la pequeña señorita Corvere acaba encontrando a Mercurio, la persona que pondrá en sus manos el camino para salir de Tumba de Dioses y entrar en la Iglesia Roja. Porque si lo que quieres es una buena venganza, lo suyo es ir a clases de matar. Claro que tan asesina es Mia como el resto de «estudiantes» sometidos a las lecciones de Bolsillos, de la shaiid Aalea, Mataarañas  y a las delicadas 😉 clases de costura de Marielle…

Jay Kristoff recrea con sumo detalle un mundo de extremos, de luz agobiante provocada por tres soles que se turnan para no dejar que caiga la noche. Para evitar que la oscuridad llegue a Itreya.

Pero, ¿y si la oscuridad no es lo peor que puede pasarte?