Los ángeles de hielo

Toni Hill nos lleva a principios del siglo XX de la mano de Frederic (o Friedrich) Mayol, un psiquiatra que llega a Barcelona con ganas de olvidar la guerra y de arreglar traumas de otros mientras pasa de enfrentarse a los suyos. Cosas de los que indagan en mentes ajenas.

Como siempre, Hill demuestra su dominio sobre las torceduras de la mente humana y sobre la creación de escenarios que esconden a personajes que acechan a sus compañeros de páginas mientras ocultan pasados oscuros.

El psiquiatra, como decía, tiene trauma.

Ojo a Griselda, canela fina, de las que necesitan un psiquiatra.

De Águeda e Irene quédate con lo que no se cuenta en el libro.

El Colegio de los Ángeles, para que te hagas una idea, imagínate un edificio antiguo en medio de la nada donde el mal camina tranquilamente por las aulas.

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