La isla de las últimas voces

Leer este libro en pleno desconfinamiento Covid-19 ha sido un ejercicio de fuerza mental para mí. Cada página está escrita para sumar y sumar asfixia en el lector. Mikel Santiago, que ya me captó con El extraño verano de Tom Harvey, logra en La isla de las últimas voces que desees que acabe todo ya en la isla de St. Kilda, qué angustia todo el rato.

Bien, en este libro Santiago nos lleva de hasta una isla perdida de la mano de Dios en tiempos de abandono y desesperación. Allí viven con sus luces y sombras un variopinto puñado de personas que van a enfrentarse a una situación que hará que sus vidas cambien para siempre.

Una caja negra rescatada por unos marineros, un soldado que tiene una misión, una beata mesiánica, unos hermanos siniestros, un violador impotente, un coqueto hotel en horas bajas, una española varada en la isla huyendo de un pasado…

Todos ellos, la isla, una tormenta y una caja que guarda un secreto que casi mejor no desvelar.

Páginas y páginas de idas y venidas por la isla intentando salvar la vida los unos, intentando matar otros.

Y, mientras, la caja, provocando en todos ellos comportamientos desquiciados.

Si te va la angustia, las ganas de hablar solo con un libro y crees que serías capaz de salir con vida de St. Kilda, no lo dudes, lee La isla de las últimas voces de Mikel Santiago