El mentiroso

El mentiroso es el segundo libro de Mikel Santiago que devoro en estos tiempos de pandemia. Si La isla de las últimas voces fue un viaje por el desasosiego y la angustia por la isla de St. Kilda, El Mentiroso me ha resultado un viaje emocionante, divertido (no es un libro de humor, me refiero a que he disfrutado de lo lindo con cada página, mi última lectura tranquila antes de volver al teletrabajo) tras el misterio de un asesinato que al parecer ha cometido, Álex, nuestro joven protagonista.

Porque claro, si te despiertas en una nave abandonada, con un muerto al lado, y tú estás vivo, lo más sensato es concluir que, efectivamente, el vivo es el asesino, el muerto el asesinado. ¿O puede que no?

El mentiroso nos lleva a tierras del País Vasco, junto a un acantilado, en un viaje por una serie de mentiras que se van haciendo cada vez más complicadas de desentrañar. Un pueblo, en la costa, pocos vecinos, unos cuantos secretos y ganas de venganza por varios frentes.

Mikel Santiago me fascinó con El extraño verano de Tom Harvey, de verdad, tienes que leerla, el autor se sale en ella, porque demostró una capacidad única para construir los personajes y los escenarios, encajando a la perfección, llevándote de la mano en cada escena.